¿Cómo entender el fenómeno Bolsonaro en Brasil?

La figura de Jair Bolsonaro no ha pasado inadvertida en la agenda política sudamericana. El postulante a la presidencia de Brasil, ex capitán del ejército y parlamentario por más de 7 periodos ha llamado la atención por su amplia victoria en la primera vuelta brasileña, donde se impuso por 17 puntos porcentuales a su más cercano competidor, Fernando Haddad del partido de los trabajadores.

Ad portas de una segunda vuelta, es necesario analizar las razones por las que este candidato ha ganado la preferencia de los brasileños, teniendo en cuenta su ideario político extremo y su historia de frases célebres en el concierto político de Brasil.

Para el investigador del Centro de Estudios Históricos de la Universidad Bernardo O’Higgins, Eduardo Téllez, el ‘fenómeno Bolsonaro’ se produce por dos factores, centrándose en el contexto que se vive en el país carioca: “La crisis de larga data que se intensificó en el gobierno de Dilma Roussef, que tiene una arista económica, con el hundimiento del “Brasil Potencia”, que fue uno de los proyectos del PT trayendo efectos sobre el PIB y las cifras macroeconómicas del país. Esto agravado por una profunda crisis de seguridad pública y por ende la demanda de las clases medias por seguridad. Las clases medias procesaron estas crisis moviéndose hacia la derecha política, que tiene que ver con el discurso que construyó Bolsonaro”.

Asimismo, el experto agrega que la corrupción y la desconfianza de la población con las instituciones gubernamentales, el parlamento y los partidos políticos se han transformado en caldo de cultivo para que la clase media haya movido la aguja del termómetro político hacia la derecha, dando paso a un proceso que describe como “facistización de la sociedad”.

El fenómeno de la facistización de la sociedad siempre se produce en las capas medias de la sociedad, en las pequeñas burguesías, como lo que ha ocurrido en Europa con el giro hacia la derecha y ultraderecha que han tenido algunos países. Esto se enmarca en la búsqueda de seguridad y de autoridad en los gobiernos, lo que es caldo de cultivo para los autoritarismos”, comenta Téllez.

En ese sentido, el académico asegura que el ‘fenómeno Bolsonaro’ se ha visto amplificado por la espiral de violencia que se vive desde hace décadas en Brasil, lo que ha alimentado la visión política del candidato, porque “para algunos Bolsonaro representa un instrumento para resolver la violencia, un problema que desde hace tiempo está instalado en la sociedad brasileña, lo que hizo de su ideario una opción atractiva para los votantes”.

¿La ‘trumpización’ de la política sudamericana?

Muchos medios de comunicación y comentaristas políticos han hecho patentes las semejanzas entre Jair Bolsonaro y el presidente de EE.UU. Donald Trump, llegando a llamarlo el ‘Trump brasileño’. Para el investigador de la UBO, las semejanzas se observan en la forma, pero no en el fondo.

Si bien algunos aspectos podrían construir semejanzas entre ambos, la diferencia se haya en los contextos. Donald Trump fue electo presidente en un país donde las instituciones gubernamentales y políticas gozan de prestigio y confianza, donde su mensaje se centró en la economía y la migración. En cambio, en Brasil los partidos tradicionales y las instituciones gubernamentales se hunden, facilitando el ascenso de Bolsonaro, tocando temáticas diferentes y hasta más extremas que Trump”.

Las técnicas a las que se hace referencia son principalmente el uso de redes sociales como plataforma política y las noticias falsas o “fake news” esparcidas por Internet con el fin de dañar y moldear la opinión de los votantes.

Bolsonaro presidente y el vecindario sudamericano

Con la aplastante victoria del candidato del Partido Social Liberal, la presidencia de Brasil se ve muy cercana, lo que afectaría a todo el concierto político sudamericano. En ese sentido, Téllez señala que en un principio el candidato de ultra derecha no tendría problemas en relacionarse con el resto de países sudamericanos teniendo en cuenta el sector político de los gobiernos del continente.

Brasil no tendría mayores dificultades en el concierto sudamericano, debido a que se enmarca dentro de una corriente de gobiernos conservadores. Además, la UNASUR y el ALBA, pantallas creadas por el chavismo, se encuentran en crisis y prácticamente inoperantes. Por lo que no va a ser dificultoso para Bolsonaro establecer relaciones cordiales en una comunidad de países que se inclinó hacia la centro derecha con el capitalismo de mercado como línea de desarrollodestacó.

A pesar de esta aseveración, una eventual presidencia de Bolsonaro marcaría un nuevo contexto para Bolivia y Venezuela, donde quedaría a plena vista “la debacle de los populismos de izquierda en la zona de América Latina y el desprestigio enorme que tienen hoy en día, donde Venezuela se transforma en el paradigma de lo que no se debe hacer, sirviendo como ariete de las coaliciones neo conservadoras para posicionarse ante la política interna y el futuro electorado”.

En cuanto a las relaciones con Chile, el experto asegura que estas se estrecharían aún más, teniendo en cuenta que ambos gobiernos comparten ciertos aspectos ideológicos y por sobre todo, una marcada tendencia hacia el libre mercado.