[Entrevista] Jorge Rodríguez: “Una de las tareas más importantes que ha tenido la salud pública en Chile es levantar barreras sanitarias”

El brote de enfermedades que se consideraban extintas no ha dejado indiferente a nadie, miedo han causado en algunos los nuevos casos de lepra, el incremento de ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual) como el VIH, gonorrea o Hepatitis A y brotes de sarampión que se han presentado en otros lugares del mundo.

A nivel internacional, en 2011 en Francia se confirmó la existencia de cinco mil casos de sarampión, pero en 2014 Estados Unidos informó de 667 personas con esta enfermedad, el brote más grande desde el 2000, año en que la infección se declaró erradicada.

En Chile a fines de julio se dio a conocer la situación de algunas personas contagiadas de lepra, una enfermedad bacteriana crónica que se consideraba “del pasado” y que afecta a la piel, nervios y las membranas mucosas, manifestándose con lesiones cutáneas y debilidad muscular, entre otros síntomas, situación que dejó a las personas en estado de alerta.

A esto se sumó que el Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile, informó que el VIH aumentó en un 45%, entre 2010 y 2015, mientras que la gonorrea creció un 208,3% y que la Hepatitis A ha registrado 253 casos a abril de este año, cuando a la misma fecha de 2016 se registraban solo 40.

Para conocer más sobre este tema y analizar las medidas que ha tomado el Ministerio de Salud hablamos con el Dr. Jorge Rodríguez, Decano de la Facultad de Salud de la Universidad Bernardo O’Higgins.

¿Cuál es el deber del Ministerio de Salud o de la salud pública en estos casos?

La salud pública tiene varias misiones que cumplir y una de ellas es garantizar, en lo posible, el tratamiento y rehabilitación de las enfermedades, pero al mismo tiempo garantizar la prevención y promoción respecto de todas las enfermedades transmisibles y no transmisibles.

¿En qué hay que basarse para tomar las decisiones de promoción de vacunas o prevención?

La base para tomar decisiones tiene que ver con las causas de muerte en Chile y de morbilidad, porque la prevención y promoción de los estados de vida saludables y de enfermedades es una materia que cuesta, económicamente, bastante menos que tratar las enfermedades y aún menos que rehabilitar a los enfermos.

¿Qué pasa con las campañas preventivas faltan o no informan lo suficiente?

Creo que las campañas son una de las herramientas que tiene el Ministerio de Salud y que ciertamente ayudan a mantener a raya ciertas enfermedades, en el caso del sida es notorio y público que hasta el 2016, al menos, las campañas disminuyeron sustantivamente y aquí se vieron las consecuencias de ello, pero esa solo es una forma, está también la educación para la salud y el encontrar la herramienta articulada con la enseñanza primaria, secundaria y universitaria, en definitiva usar esto como una herramienta de promoción y eso es labor del Minsal.

¿Falta comunicación entre Ministerios o más trabajo en conjunto?

A mi entender, cuando estos temas de salud pública son prioridad política, tiene que haber mayor grado de gestión intersectorial y la activación de redes públicas y privadas, y toda la multisectorialidad. En el caso del sida, siendo un problema de salud pública, tendría que estar por ejemplo, en los metros, en edificios públicos, donde vayamos debería haber información para entender que el sida tiene tratamiento, pero también hay que saber que es extraordinariamente caro para un país si no se hace prevención y promoción.

¿A qué se puede atribuir el brote de “enfermedades del pasado”?

En el mundo aparecen casos aislados de lepra, por ejemplo, hay que aclarar que en Chile no hay una epidemia de lepra, hay focos específicos tanto de chilenos como de migrantes que han viajado a países en los que sí está activa la enfermedad, Brasil por ejemplo. Esos son los costos de que hoy en día Chile sea un país globalizado.

¿Se puede asociar entonces la aparición de estos casos de enfermedades como la lepra a la globalización?

Por cierto, una de las tareas más importantes que ha tenido la salud pública en Chile es levantar barreras sanitarias, pero la globalización es una de las causas de rebrote de casos, porque acá existe es buena protección con las vacunas y los controles epidemiológicos por parte de las autoridades sanitarias, siendo la principal el Minsal.

¿Y son eficaces las campañas de vacunación en Chile?

La cobertura que tienen en el mundo público y privado es la mejor y resultan así porque existe una cultura en el pueblo, en la población. Hoy en día casi ninguna madre podría pasar indiferente a que su hijo no sea vacunado, es una cultura que quedó en el inconsciente colectivo a partir del nacimiento del Servicio Nacional de Salud en los años 50.

Cada vez que hay un caso se encienden las alarmas de inmediato ¿considera que es lo correcto?

Las alarmas y alertas sanitarias siempre se justifican, pienso que hay que preocuparse del tema, pero al mismo tiempo tranquilizarse porque tenemos un sistema que nos protege tanto en lo público como en lo privado, creo que la población debe estar atenta a estas alarmas, porque todos los sistemas tienen riesgo de vulneración.

¿Le parece que la nueva campaña del sida es reactiva y no proactiva?

Las gestiones ministeriales cambian cada 4 años y creo que el Gobierno que sigue tiene que tener en sus programas tablas de prioridad, la ETS y el sida en particular, excede a la salud pública porque es un problema donde deben participar otros ministerios como el de hacienda, mujer y planificación, porque están involucrados costos, sensibilidades y culturas, entonces en ese concierto debe haber mayor gestión intersectorial porque no solamente involucra dinero, sino que también voluntades, por eso es bueno que aparezcan estas cifras, no como “acusetes”, sino como una manera de rectificar las políticas públicas.

¿Cree que van a seguir surgiendo casos de enfermedades que creemos del pasado?

Absolutamente sí, por la globalización, la migración y yo diría también que por el cambio estructural de ciertas bacterias o evoluciones de virus, eso podría ocurrir en el futuro y esas son las grandes amenazas que tiene la sociedad también.

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