[Entrevista] Marcelo Ortiz: “Vamos a tener una generación más endeudada”

El sueño de la casa propia, el auto nuevo, la educación de los hijos o simplemente llegar a fin de mes, es un desafío que se ha vuelto recurrente para las familias chilenas, enfrentando necesidades básicas que requieren ser solventadas en su totalidad y generando un fenómeno que parece ser una pesadilla: el endeudamiento.

El reporte de Cuentas Nacionales del Banco Central arrojó un alarmante 71,1% de deuda durante 2017, un récord histórico que presenta un alza de 3,4 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Endeudamiento hipotecario (37,4%) y bienes de consumo (18,2%) lideran una lista de la que muchos compatriotas quisieran estar en la vereda contraria.

Para ahondar más en el tema, el director de la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad Bernardo O’Higgins, Marcelo Ortíz, nos explica los índices de endeudamiento y entrega algunas recomendaciones para una sociedad chilena que está optando por comprar bienes con los créditos que ofrece el mercado.

¿Por qué se ha producido el fenómeno de endeudamiento?

La gente está más endeudada porque el valor de la vivienda es cada vez más alto, lo que conlleva a que, en algunos sectores, el arriendo aumente su valor en un 200%, provocando que el mayor endeudamiento sea por la compra de una residencia cuyo pago se proyecta a muchos años.

En relación a los bienes de consumo, está aumentando la adquisición de vehículos fabricados antes de 2011, sujetos a la nueva restricción de tránsito, ya que su tasación bajó entre un 15 y 20%, valor que es más bajo en comparación al año pasado.

Además, se ha producido un optimismo regionalizado en Chile ante el aumento del IMACEC y que la estabilidad laboral se mantiene en un 6,9%, provocando que la gente tenga más posibilidad de conseguir un crédito de consumo o un avance en efectivo para invertir en un bien raíz y de consumo.

¿Cuáles son los riesgos que corre la población endeudada?

El riesgo que se está produciendo es que vamos a tener una generación más endeudada, provocando que la persona quede limitada de consumo por mucho tiempo porque los créditos se están alargando a más de 30 años. La gente tiende a gastar más de su ingreso y tendrán menos disponibilidad para comprar en el momento y el poder adquisitivo del chileno se está viendo traumado por las compras principales.

¿Existe algún beneficio de este escenario?

A futuro, el beneficio es que las personas no gastarán tanto porque se espera que los bienes sean más económicos y estén al alcance de una mayor cantidad de consumidores; a excepción de las viviendas, que tendrán un alza cada vez mayor.

¿En qué posición se encuentra nuestro país en el contexto latinoamericano?

Con la nueva cifra, se supone que nuestros índices están por encima del promedio de la región. No obstante, insisto, podemos estar más endeudados pero Chile tiene un tremendo positivismo de expectativa económica. De hecho, un estudio realizado por ‘laborum.com’, un 40% de la población no posee miedo a perder el trabajo y más de un 30% piensa que estará mejor que el año anterior, lo cual se refleja en el aumento del endeudamiento.

Pero, ¿es real ese positivismo?

Efectivamente, el positivismo escapa del 70% de la población y se evidencia a través de las cifras económicas del IMACEC. Lo importante en un país no es solo crecer, sino que también que la gente esté optimista, atrayendo a más inversionistas. Por ende, el factor psicológico afecta mucho, tanto positiva como negativamente.

¿Cómo se podrían revertir estas cifras?

Hay que jugar bien con las tarjetas de crédito, tratando de evitar aquellos gastos que involucren pagar intereses y preferir el pago en precio contado. El endeudamiento en U.F. es terrible, por lo que se recomienda ahorrar lo más que se pueda, postular a subsidios y pedir un crédito a corto plazo.

Asimismo, para pedir un préstamo, más que fijarse en la tasa de interés se debe prestar atención a los seguros, porque estos últimos aumentan su valor y se termina pagando el doble o el triple del mismo.