Estados Unidos y Corea del Norte: Estrategias de un histórico encuentro internacional

Según el diario “El Universo” de Ecuador, analistas internacionales señalaron que ambos mandatarios prefirieron encontrarse en Singapur por ser un país neutral, contar con garantías en seguridad y su experiencia como anfitrión de cumbres internacionales.

Hace algunos meses, era más probable un conflicto militar que un encuentro bilateral entre Estados Unidos y Corea del Norte, debido a que por un largo tiempo los líderes de ambos países intercambiaron amenazas y descalificaciones a través de los medios de comunicación y redes sociales, las que tuvieron al mundo en vilo por la amenaza nuclear que representaba el régimen coreano.

Por esto, nadie quedó indiferente ante el apretón de manos que protagonizaron Donald Trump y Kim Jong Un en la inédita cumbre realizada el 12 de junio en la Capital de Singapur, ciudad que se mantuvo bajo la luz de los reflectores del mundo mientras duró el encuentro.

Para Germán Alburquerque, director del Centro de Estudios Políticos, Culturales y Sociales de América Latina (EPOCAL) de la Universidad Bernardo O’Higgins, esta  “fue una reunión que representa muchas cosas porque se encontraron dos personajes que, hasta hace muy poco tiempo, tenían una posición muy agresiva, y de la noche a la mañana aparecen sonriendo como si fueran grandes amigos. Esta cumbre es importante no solo por lo que se acordó, sino que también por lo que se transmitió al mundo”.

Además, el académico de la UBO agrega que el encuentro influyó “en lo político, relaciones interpersonales, estratégicos, económicos, e incluso comerciales, pero también en lo psicológico, debido a que ambos personajes refuerzan su autoestima: Trump aparece como un paladín de la paz, transformando su imagen confrontacional a una más popular; Kim Jong Un, por su parte se ve como un mandatario moderno, abierto y democrático, teniendo en cuenta el historial hermético del país asiático”.

A través de esta reunión, los mandatarios traspasaron tranquilidad al mundo mediante el acuerdo que hicieron público, en el que ambos países se comprometieron a desarrollar nuevas relaciones para mantener la paz, prosperidad y seguridad. En lo particular, el líder norcoreano prometió la desnuclearización de la península; mientras que el presidente estadounidense ofreció garantías de seguridad para la República Democrática Popular de Corea.

Desde esa perspectiva, el docente señala que el documento servirá para trabajar en el futuro porque no es más que una declaración de buenas intenciones, debido a que no es específico, no define plazos ni tampoco hay un plan de acción estipulado. Pero el experto anuncia que “la nación asiática fue la gran ganadora al conseguir neutralizar la agresividad norteamericana”.

Aunque pareciera que este encuentro bilateral no tiene mayor impacto político en nuestra zona geográfica, Chile no queda al margen de algún tipo de beneficio porque “podrían mejorar las relaciones comerciales del Asia-Pacífico y, con ello, aumentaría el flujo de importación y exportación en nuestro país”, explica Alburquerque

De ser fructíferas las conversaciones que mantendrán los mandatarios de Estados Unidos y Corea del Norte en los próximos meses, el Director de EPOCAL comenta que pronto habrían noticias concretas de la desnuclearización de la península asiática, mejorando el preocupante panorama que se tenía previamente a una cumbre que, de seguro, marcará un antes y un después en las relaciones internacionales.