Estudiante deportista: el ascenso de un nuevo tipo de alumno

Seguramente el término “atleta estudiante o student athlete” es familiar para la mayoría de la población, principalmente por las películas hollywoodenses que cuentan la historia de un equipo deportivo universitario, que lucha en una odisea por conseguir buenos resultados, teniendo que sobrellevar la doble vida de los protagonistas: el estudio y la disciplina deportiva.

Si bien pareciera que esta realidad no corresponde a nuestro país, es una situación que de a poco se ha ido expandiendo en las universidades chilenas. Porque el deporte configura un componente esencial en la formación de un individuo, son cada vez más los jóvenes con talento deportivo – profesional o semi profesional – que deciden complementar su pasión con los estudios o viceversa.

Un ejemplo de esta situación se puede visualizar en la Universidad Bernardo O´Higgins, donde alrededor de 200 alumnos son apoyados como seleccionados de la institución o como deportistas de alto rendimiento.

Rubén Alegre, Coordinador de Selecciones de la UBO, señala que “a través de nuestra área de selecciones deportivas, nosotros orientamos y apoyamos a los deportistas que estudian en nuestra Casa de Estudios, entregando ayuda logística y técnica con especialistas en deporte competitivo y de alto rendimiento para fomentar el deporte nacional y proyectar a nuestros estudiantes al contexto internacional”.

Pero el camino de un deportista estudiante está lejos de ser fácil. Muchos de ellos deben seguir demandantes rutinas deportivas, rendir en la universidad e incluso trabajar para mantenerse, por lo que este tipo de programas es un gran alivio para sus beneficiarios.

Nosotros tenemos deportistas que compiten en el alto rendimiento, becados por la Casa de Estudios Superiores, que tienen una rutina muy dura, debido a que deben compensar el entrenamiento profesional con los estudios, lo que en la práctica significa que estos estudiantes dividen su vida entre la Universidad y el deporte, dejando muy poco espacio para otro tipo de actividades”, comentó Alegre.

Un modelo a replicar

Cuando se habla del deporte universitario, el ejemplo a seguir siempre resulta ser Estados Unidos. En el país norteamericano, las Universidades buscan talentos deportivos, los becan y apoyan para que, en primera instancia, representen a la institución y luego alcancen la categoría de deportistas profesionales.

Si bien es difícil que este modelo pueda replicarse efectivamente en Chile, por las diferencias obvias en la estructura deportiva de EE.UU, en la UBO este modelo no se ve tan lejano.

A diferencia del modelo estadounidense, que privilegia los resultados deportivos, la U. Bernardo O´Higgins se centra en la formación integral de los deportistas, poniendo énfasis en el rendimiento y exigencia académica de los seleccionados, buscando que estos puedan transformarse en profesionales de calidad que utilicen su experiencia deportiva en el crecimiento personal.

Rubén Alegre explica que el modelo de apoyo adoptado por nuestra Universidad es innovador porque asegura que permite a los alumnos que practican un deporte, realizar su formación de manera normal a través de la flexibilidad académica.

Antiguamente se decía que la Universidad era el cementerio de los deportistas, pero en la UBO no es así. Aquí, un joven puede ser un deportista y un estudiante a la vez. Nuestra Casa de Estudios tiene un modelo de apoyo al deportista vanguardista, porque dentro de la normativa existente, los estudiantes pueden acceder a flexibilidad académica, permitiéndoles compensar los entrenamientos, viajes y competencias con su formación profesional, pudiendo afrontar la exigencia natural de la educación superior con apoyo de Escuela de formación profesional”.