Proyecto Educativo

El proyecto educativo institucional busca fortalecer la reflexión y participación de la comunidad universitaria en el proceso de enseñanza – aprendizaje, ofreciendo marcos normativos y procedimentales, generando condiciones para un aprendizaje efectivo y de esta manera lograr progresivamente los compromisos formativos que denotan los perfiles de egreso de las respectivas carreras.

En este contexto, el proyecto educativo se sustenta en la misión institucional y en pilares que fundamentan la formación de sus estudiantes para facilitar, por una parte, la apropiación, compromiso e implementación de mejoras y cambios que la institución requiere por su responsabilidad, con la calidad en la formación de profesionales y graduados de pregrado y postgrado; y por otra, para dar respuesta a las necesidades de un contexto de cambio global y repercusiones que surgen a nivel institucional y local.

Por tanto, el proyecto educativo orienta el quehacer y los procesos formativos que se desarrollan en la institución, a través de una mirada integradora, responsable y ética en una sociedad que cada vez exige e impone desafíos en la formación integral de los estudiantes. Esto implica considerar en dicha formación las distintas áreas estratégicas, como son: docencia, vinculación con el medio, investigación y postgrado.

Pilares del Proyecto Educativo

  • Formación en valores: Propicia la constancia, espíritu de servicio, orden, sentido de libertad y la ética de sus estudiantes, a través del abordaje de estos valores desde lo curricular y pedagógico durante todo el proceso de formación profesional
  • Formación integral de los alumnos: Desarrollo cognitivo, afectivo, valórico y cultural. Manejo adecuado de la información y las nuevas tecnologías. Capacidad de trabajo en equipo. Capacidad de aprendizaje autónomo.
  • Educación con énfasis en el aprendizaje de los alumnos: Construcción de propuestas formativas que presten atención, integren e interactúen con los problemas generados por el contexto de la globalización.
  • Educación actualizada y pertinente a los desafíos disciplinares y profesionales: Un aprendizaje activo, significativo, autónomo y situado.

Los pilares, antes enunciados, se contextualizan y se desarrollan en el Modelo de Formación. Entendiéndose como declaraciones de sentido o constructos teóricos que orientan el quehacer docente.

Modelo de Formación

El modelo de formación operacionaliza el trayecto formativo en el aula, articula las dimensiones propuestas en el proyecto educativo –filosófica, académica, vinculación con el medio e investigación y postgrado- fortalece los componentes del proceso enseñanza-aprendizaje y gestiona el curriculum para la formación integral del alumno.

En este contexto, ofrece marcos normativos y procedimentales generando las condiciones necesarias para alcanzar los compromisos formativos establecidos en los perfiles de egreso de las respectivas carreras que se imparten. Asimismo, busca asegurar la calidad en la formación profesional de los alumnos mediante un marco orientador del quehacer docente, fundado en teorías y enfoques pedagógicos aplicados en el proceso de enseñanza aprendizaje, facilitando así una inserción en el campo laboral.

En sí, el modelo de formación busca imprimir un sello diferenciador en la formación de sus alumnos, operacionalizado y contextualizado por las diferentes carreras que imparte la Universidad, comprometiendo en ello la voluntad de toda la comunidad universitaria. Por lo tanto, el modelo de formación tiene muy presente los pilares, tales como: i) Formación en valores; ii) Formación integral del alumno; iii) Formación centrada en el aprendizaje del alumno y iv) Formación pertinente.

Innovación curricular: un dispositivo de articulación

El Plan de Desarrollo Académico período 2016 – 2020, surge debido al desarrollo de la Universidad, la responsabilidad social, las nuevas exigencias de acreditación, perfil de ingreso de sus estudiantes y diagnóstico de los actuales planes de estudio.

Dado este escenario, el plan de desarrollo define, por una parte, las principales líneas de acción que guiarán el desarrollo formativo de los estudiantes. Representando así, una propuesta de futuro que busca hacerse cargo de las oportunidades y de los desafíos que plantea el actual escenario nacional e internacional a la Educación Superior.

Por otra parte, evidencia la necesidad y conveniencia de iniciar un proceso de innovación curricular orientado al fortalecimiento de la docencia de pregrado y su articulación con las demás áreas estratégicas: Vinculación con el Medio, Investigación y Postgrado, señaladas por la Universidad en su plan de desarrollo estratégico institucional.

En este contexto, la innovación curricular se entenderá como “el proceso continuo y evolutivo en el cual un proyecto formativo implementa mejoras en sus enfoques, contenidos y organizaciones con el fin de preservar la calidad en la transferencia de conocimientos y desarrollo de la disciplina”.

En tanto el proceso de innovación curricular, se plantea los siguientes objetivos:

  • Fortalecer la relación de perfil de egreso con la organización del plan de formación, las actividades de aprendizaje y evaluación a través de una estructura de resultados de aprendizaje.
  • Articular gradualmente los currículos de pregrado con los de postgrado vía reconocimiento de asignaturas o asignaturas electivas.
  • Concebir y diseñar proyectos de vinculación con el medio integrados en cada plan de estudio a partir de la experiencia institucional de los programas de colaboración.
  • Fortalecer los procesos de investigación en los planes de estudio a través de la identificación de líneas y resultados de aprendizaje de investigación.
  • Implementar un sistema de créditos transferibles que permita establecer la carga de trabajo que demandará una actividad curricular para el logro de los resultados de aprendizaje.

En este proceso de innovación curricular participa toda la comunidad universitaria.