Lúcuma: el dulce y potente Oro de los Incas

En base a datos estadísticos del Comercio Exterior Agropecuario del Perú, nuestro país es el principal comprador de pulpa de lúcuma, importando 386 mil dólares de la fruta, que equivale al 93% del total de la producción en la nación vecina. Sin embargo, en Chile también es cosechada.  

Tortas, helados y una infinidad de postres pueden contener el inconfundible sabor de la lúcuma, pero, ¿conoces la fruta?. Una forma ovalada, con cáscara resistente, de un naranjo intenso, un aroma inigualable y una sensación dulce al paladar, son algunas de las características de un fruto que esconde propiedades inimaginables, de un superalimento consumido desde tiempos prehispánicos.

Como aseguran algunos cronistas e historiadores, el oro del Inca – como también es llamada la lúcuma – fue utilizada por la civilización incaica como una parte importante de su dieta alimenticia, una herencia que, gracias a diversas investigaciones que se están realizando en Chile, posee antioxidantes, betacaroteno, vitamina E, y capacidades potencialmente preventivas antiinflamatorias, antitumorales y enfermedades crónicas no transmisibles.

Estas últimas propiedades son estudiadas por la investigadora del Departamento de Ciencias Químicas y Biológicas de la Universidad Bernardo O’Higgins, Soledad Vidaurre, quien comenzó a realizar experimentos con esta fruta luego de considerar un informe de la PUCV, que reportó características de la lúcuma que podrían ser interesantes a su línea de investigación: el cáncer.

Es una fruta que no conocemos mucho, pero que tiene propiedades que son muy activas. La inflamación es una condición común para las enfermedades que nos están matando en la actualidad, como el cáncer, las metabólicas no transmisibles y el alzheimer. Entonces, una inflamación crónica en el tiempo puede provocar que, en alguna parte de la vida, gatille una infección importante, por lo que prevenir estos cuadros inflamatorios ayudarían a prolongar la vida”, explica la docente de la UBO.

En cuanto a su línea de investigación, Soledad cuenta que, al reunir todas esas características, analizó la opción de probar si estos compuestos podrían tener un efecto preventivo a la destrucción de tejido producto de la multiplicación de células anómalas sin control.

Las aproximaciones que hicimos fue incubar una variedad de extractos de lúcuma y notamos una disminución de la proliferación de estos, probando una rebaja de las especies reactivas de oxígeno en las células. En efecto, medimos que tiene un alto potencial antioxidante”, comentó. No obstante, hizo hincapié en que “esta fruta es un potencial preventivo del cáncer colorrectal y de mamas. Digo potencial, porque faltan muchos más estudios para asegurarlo con certeza”.

Cuando la pulpa de la fruta ingresa al organismo, evita que exista una formación de células anormales en los tejidos, por lo que contemplar este producto en sus distintos formatos y en múltiples preparaciones desde edades tempranas, podría modificar las estadísticas de mortalidad.

El Alzehimer

Además, la directora del Centro Integrativo de Biología y Química Aplicada, Lisbell Estrada, también realiza estudios relacionados a las propiedades del oro incaico, analizando si el consumo de esta fruta podría proteger el daño oxidativo en áreas del cerebro, utilizándose de manera preventiva en personas con tendencia o factor de riesgo en el desarrollo de la enfermedad.

Mi estudio científico se basa en conocer cómo una fruta y sus propiedades antioxidantes pueden ayudar al bienestar de los vasos sanguíneos, para no desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Potencialmente, los extractos de lúcuma son capaces de proteger la muerte neuronal de estas células cuando se ven expuestas a un daño severo”, señaló.

Es así como entendemos que es una investigación multidisciplinar que involucra a Soledad Vidaurre; a Lisbell Estrada; y Daniela Millán. Esta última, investigadora del CIBQA, está intentando potenciar la concentración de moléculas antiinflamatorias para sacar provecho de estos compuestos. Las científicas de la Universidad Bernardo O’Higgins están buscando para utilizar los bioactivos que provienen de un fruto que ha estado con nosotros toda la vida y que es parte de nuestra identidad geográfica, dándole un valor agregado a un cultivo endémico de la zona sudamericana.