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Un voluntariado que no tiene los medios ni la organización necesaria se vuelve un problema y no ayuda a solucionar problemas. Ese fue el principal concepto que se expuso en la UBO durante una charla de capacitación dirigida a los grupos de apoyo que irán en ayuda de los damnificados, que se vieron afectados por el devastador terremoto ocurrido en la zona centro-sur de nuestro país, y que próximamente partirán a la localidad de Lo Argentina, en la comuna de Pichidegua – Sexta Región, y que se reunieron en una alianza con el Proyecto Colmena de la Universidad Andrés Bello.
La jornada, encabezada por el Vicerrector Académico, Sergio Becerra y el Director de Asuntos Estudiantiles, Tomás Urzúa, contó con la participación de expositores especialistas en temas que son de suma importancia para los lugares donde se produjo la catástrofe, específicamente en el centro-sur de nuestro país. Es así como el Director de la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente, Eduardo Herrera; el profesor de la Escuela de Sicología y Vicepresidente del colegio de Sicólogos de Chile, Alfonso Inostroza; la Directora de la Escuela de Derecho, Alejandra Gormaz, y la Directora de la Escuela de Enfermería, Cecilia Aldunate, explicaron didácticamente los conceptos básicos que cada voluntario debe saber en estas áreas.
Eduardo Herrera expuso sobre las principales recomendaciones para prevenir accidentes en el sitio devastado por el terremoto, entre las que destacó el uso de indumentaria de seguridad adecuada para trabajar en la remoción de escombros de la zona afectada. “Se debe tener muy claro cómo llegar y con qué soportes de comunicación se contará. Además, los grupos deben tener un alto nivel de organización y nunca separarse demasiado del núcleo. Es muy importante establecer una zona de seguridad y transmitir la calma a las personas en caso de un sismo”.
Sobre los aspectos sicológicos que se deben considerar al momento de ayudar, el profesor Inostroza destacó la capacidad de empatía que los voluntarios deben tener con las personas afectadas, así como también enumeró puntos sobre primeros auxilios sicológicos. Al ser consultado sobre la ayuda emocional a los niños, el profesional recalcó que, “todos los niños son lúdicos por lo que deben agruparlos y conocer las actividades que más les gusta hacer. También se debe tratar de hablar sobre la situación anterior al terremoto, ya que así se reconstruye la realidad emocional, lo que es un gran paso para continuar con la reconstrucción material”.
Desde el punto de vista legal, el panorama no es muy alentador debido al nivel de destrucción que provocó el movimiento telúrico. Es por eso que la Directora de la Escuela de Derecho, Alejandra Gormaz, destacó que la principal responsabilidad no es jurídica, sino social y toda la ayuda que se pudiese necesitar, en esa materia, se debe canalizar hacia las municipalidades.
La jornada finalizó con la exposición de Cecilia Aldunate, Directora de la Escuela de Enfermería de la UBO, quien destacó que los voluntarios solo tienen la capacidad de prestar primeros auxilios y en ningún caso tienen la misión o las atribuciones de realizar diagnósticos médicos, por muy evidente que estos parezcan. Además entregó recomendaciones sobre la curación de heridas y la rápida derivación a los servicios médicos formales. |