Estudio afirma que universitarios trasnochadores son propensos a la obesidad y mal rendimiento académico

Chile va raudo a ser considerado derechamente un país obeso. ¿Por qué? Los últimos estudios del tema arrojan cifras que son alarmantes y uno de ellos es el informe de la FAO que afirma que casi 4 millones de adultos padecen de este mal en Chile.

El estudio del organismo señala que la población chilena tiene la segunda tasa más alta de obesidad a nivel latinoamericano y que 600 mil personas se encuentran dentro del espectro grave de inseguridad alimentaria. Lo que resulta particularmente relevante es el aumento de este mal observado en la población infantil y en los jóvenes.

Es en este escenario donde la académica de la Universidad Bernardo O’Higgins y doctora en Nutrición y Alimentos, Macarena Valladares, lideró un estudio enfocado a analizar la asociación entre obesidad (determinado por el índice de masa corporal, factores genéticos y conducta alimentaria), el cronotipo (las actividades del día y el horario en que se realizan) y el rendimiento académico.

“Estos estudios se enfocaron principalmente en jóvenes universitarios de un promedio de 25 años. En ellos pudimos establecer una relación entre cronotipo trasnochador; es decir, las personas que realizan actividades de noche, despiertan tarde o se acuestan tarde, y la propensión a una mayor acumulación de grasa corporal”, explicó la profesora.

Agregó que adicionalmente encontraron que “aquellos jóvenes que presentan rasgos de conducta alimentaria anti-ingesta presenta un rendimiento académico significativamente mayor que aquellos que no tienen esa conducta alimentaria” afirmó la experta.

El análisis

En total fueron 768 los jóvenes universitarios que participaron en varios estudios. El central midió cronotipo y conducta por cuestionarios validados y la grasa se determinó calibrando los pliegues.

Según lo observado por los expertos de la UBO, aquellas estudiantes que presentaron un rasgo de cronotipo trasnochador tenían también una conducta alimentaria con características pro-ingesta de alimentos nocturna.

La principal alteración fisiológica que provocaría este comportamiento es la mayor acumulación de grasa corporal y todo esto generaría además bajo rendimiento académico.

De esta forma se llegó a la conclusión que existe una asociación entre conducta alimentaria, cronotipo (relacionado a los ritmos circadianos), obesidad y rendimiento académico.

Es así como se estableció por primera vez una asociación entre cronotipo y medidas antropométricas en la población chilena. Esto fue evaluado mediante un análisis de asociación transversal (una medición), y próximamente se pretende realizar de forma longitudinal (varias mediciones). De esta forma se podrían obtener resultados que permitan determinar causalidad entre los elementos mencionados anteriormente y de paso estudiar posibles terapias para el tratamiento de la conducta alimentaria alterada que involucre el cronotipo.

Finalmente, la académica destacó que “hemos encontrado asociación también entre factores genéticos con conducta alimentaria, este elemento puede entonces ser considerado como un factor de riesgo necesario de considerar en el manejo de la obesidad y de patologías derivadas de la conducta alimentaria alterada”, concluyó Valladares.

Obesidad y sus variables

La obesidad se produce por un desequilibrio mantenido en el tiempo entre lo que comemos y lo que gastamos generando la acumulación de grasa. Está determinado por factores genéticos (no modificables) y por elementos ambientales (modificables).

 

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