Argentina, inestabilidad que preocupa

Siempre ha tenido vaivenes económicos complicados, pero ahora es más preocupante, nuestro vecino es un actor importante para América del Sur y su proyección internacional, sus problemas afectan a todo el barrio.

Es dable recordar que Argentina comenzó el milenio con el denominado “corralito” que restringió la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorros, medida impuesta por el entonces presidente Fernando de la Rúa, acción que duró aproximadamente un año y que se inició con la limitación del retiro de hasta 250 dólares y que siguió con la restricción total y la congelación de los depósitos de ahorradores, se logró frenar el sobreendeudamiento del país, pero al costo de afectar los ahorros de miles de personas y un creciente descontento popular.

El Banco Mundial, reconoce a Argentina como una de las economías más grandes de América latina con un PIB de aproximadamente U$ 450 billones, un país con una gran superficie, abundantes recursos naturales, de energía, agricultura, ganadería y mucho más que son los puntales para ser una gran nación económica.

Sin embargo, los últimos años han sido difíciles, con una fuerte inflación y riesgos de caer en default (no pago de deudas), efectos que llevó a que en el año 2018, el FMI revisara su programa económico y ayudara con fuertes sumas de dinero en préstamos para tratar de estabilizar las cuentas públicas, acciones que pese a su buena intención fueron insuficientes, ya que como lo menciona el Banco Mundial, “la situación económica presenta equilibrios precarios. El peso argentino ha perdido el 68% de su valor desde abril del 2018. La inflación anual es superior al 50% y luego de una caída de 2,5% del PIB en 2018, la economía se contrajo un 2,2% adicional en 2019”.

Unido al débil panorama anterior, la pandemia vino a azotar financieramente a todas las economías y Argentina que ya venía con este arrastre sombrío, ha debido ver como los inversores se alejan y escogen otros destinos de inversión. Marcas como la aerolínea chileno-brasileña Latam, Falabella, aerolíneas noruegas, de Qatar, Emiratos y Air New Zeland, empresas francesas como el laboratorio Pierre Fabre y la empresa de autopartes Saint-Gobain Sekurit se han retirado del país trasandino.

El alemán químico Basf llevó a Brasil su línea de pinturas para automóviles y el farmacéutico también alemán Gerresheime decidió dejar el país.

La abandonaron también textiles emblemáticas como Nike, Wrangler y Lee. Las autopartes estadounidense Axalta y las energéticas Raizen Gas y GE Energy dejaron el mercado argentino, Amazon que ya estaba en conversaciones se definió al parecer por Chile para una planta logística para el continente. Incertidumbre, riesgo elevado altos impuestos y obligaciones laborales son algunas de las causas de la estampida.

De acuerdo con el informe de Comercio Exterior de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), menciona que en los seis primeros meses del año 2019 las exportaciones llegaron a US$ 311 millones, lo que es una disminución de 20% respecto del mismo periodo del año anterior, pese a todo, los efectos son relativamente acotados.

No obstante, hace unas semanas, se anunció “el Súper Cepo”, una restricción cambiaria a la compra de dólares con un máximo de US 200 y un 65% de impuesto a la compra en moneda estadounidense mediante tarjetas, medidas impuestas para desalentar la demanda de divisas y mantener reservas, lo que ha generado grandes incertidumbres, impopularidad y efectos aún no determinados.

Esta medida dañará colateralmente el turismo para varios países y principalmente a Chile, sector bastante alicaído, lo que es sin duda alguna, un balde de agua fría a todo el sector involucrado ya que será muy difícil que, con los impuestos aplicados, se nos venga la ola argentina que conocemos todos los años en épocas de verano.

¿Y el futuro?  Con todo lo anterior, la agencia de calificación Moody’s acaba de advertir del riesgo de impago de las empresas argentinas y muchos hablan de una superinflación para el año 2021, augurio lamentable que perjudica a un vecino de nuestro barrio y por rebote, a todos.

Es de esperar que el efecto no sea contagioso y que no genere animadversión generalizada a los inversionistas extranjeros en nuestra región.

Marcelo Ortiz Breitler

Director Escuela de Ingeniería Comercial

Universidad Bernardo O’Higgins

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