Prejuicios y encuentros por el retiro del 10% ¿ocurrirá otra vez?

Fueron bastante apocalípticas las opiniones de distintos sectores, economistas e interesados en frenar el retiro del 10% de los fondos de AFP, tema que dividió a muchos y que unió a otros.  Una necesidad, obligación o un derecho, pero que en definitiva fue un camino para contener el daño económico que han sufrido las personas, por causa directa de la pandemia del Coronavirus.

Lo cierto es, que el efecto del retiro de fondos no causó los efectos apocalípticos vaticinados por muchos como; la caída del valor de fondos de pensiones que se recuperó rápidamente, no cayó la bolsa en forma permanente y el dólar no se ha descarriado al alza, incluso se encuentra a la baja. Sin embargo, esta acción ayudó a pagar deudas y a inyectar liquidez al mercado, moviendo de alguna manera la alicaída economía chilena, hasta el sector automotriz vio un aumento de un 10% y según la Cámara Nacional de Comercio (CNC) las ventas “se dispararon” en la semana del CyberDay,  los resultados de la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre registraron “un alza de las ventas minoristas de 156,3% anual; y al excluir supermercados se evidencia un crecimiento de 96,9% respecto a igual semana de 2019″.

Pero pese a todo, el factor emocional de las personas es el que tuvo un mayor impacto positivo, y quizás sea el efecto mas importante para capear este mal momento a nivel humanidad, no todo deben ser fríos cálculos financieros. El 0,1 % de inflación del mes de agosto augura una economía que se empieza a mover lentamente.

Se escuchan voces que hablan de un segundo retiro de fondos de la AFP, una opción ante un rebrote del virus que vuelva a encapsular la economía y sea una obligación de sobrevivencia, pero seamos consecuentes, las pensiones serán afectadas por el primer retiro y un segundo lo volverá a hacer… y es ahí donde reside el problema principal ¿Cómo se recuperará lo retirado para no afectar las pensiones? Un problema de fondo a solucionar por este u otro gobierno, sumándose al problema mayor heredado por distintos gobiernos y que nadie ha solucionado “Un nuevo sistema que permita Jubilar dignamente a un trabajador”, considerando que júbilo es sinónimo de alegría y no de tristeza y miseria. Es de esperar que alguien de alguna manera y con un gran acuerdo nacional, lo haga.

Marcelo Ortiz Breitler

Director Escuela de Ingeniería Comercial

Universidad Bernardo O’Higgins

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