La Escuela de Derecho de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO) realizó el conversatorio “Neuroderechos y protección de la información cerebral”, instancia académica que reunió a especialistas para reflexionar sobre los desafíos jurídicos que plantean las nuevas tecnologías capaces de interactuar con la actividad cerebral. La actividad permitió abordar el avance de las neurotecnologías, la necesidad de resguardar la privacidad mental y el rol que cumple Chile como referente internacional en la regulación de esta materia emergente.
“Fue una instancia muy enriquecedora que permitió analizar, desde una perspectiva jurídica, los desafíos que plantean las neurotecnologías, los neuroderechos y la protección de la información cerebral. La entrada en vigencia de la Ley N.º 21.719 abre un nuevo escenario para la tutela de los datos personales, por lo que estos espacios de diálogo académico son esenciales para comprender el alcance de la normativa y reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las instituciones, los investigadores y la sociedad en la protección de la dignidad humana y los neuroderechos”, destacó Marlen Lineros Saavedra, directora Jurídica de la UBO.
Durante la jornada se analizaron los alcances de los neuroderechos, entendidos como un conjunto de garantías destinadas a proteger la información cerebral de las personas frente al desarrollo de tecnologías capaces de recopilar y procesar datos neuronales. Asimismo, se discutió la necesidad de avanzar en marcos normativos que permitan resguardar la privacidad mental ante escenarios futuros donde dispositivos tecnológicos puedan acceder a información altamente sensible.
“Los neuroderechos es una temática muy futurista, pero es algo que ya tenemos en nuestra Constitución Política. Chile lleva la vanguardia desde el año 2021 al consagrar esta normativa que establece un estándar de protección a la última frontera, que es nuestra privacidad cerebral. Cada día existen más dispositivos tecnológicos que avanzan en esa línea y, frente a ello, resulta fundamental contar con mecanismos de protección adecuados”, señaló Pablo Ríos, abogado y docente de la U. Santo Tomás y UTEM.
Por su parte, Francisco Valdés, académico de la Escuela de Derecho UBO, explicó: “el neuroderecho aborda cómo debería regularse jurídicamente la información sináptica que genera nuestro cerebro y la forma en que las nuevas tecnologías podrían acceder a ella. Chile ya está comenzando a desarrollar esta discusión y es importante que las nuevas generaciones de estudiantes conozcan estos temas, porque serán parte de los desafíos legales del futuro”.
La actividad reafirmó el compromiso de la Universidad Bernardo O’Higgins con la formación de profesionales capaces de enfrentar los desafíos que surgen del avance tecnológico y su impacto en la sociedad. A través de estos espacios de reflexión interdisciplinaria, la institución promueve el análisis crítico de fenómenos emergentes que demandan nuevas respuestas desde el ámbito jurídico y académico.
