[Entrevista] Carolina Pérez Arredondo: “Estar consciente de las estrategias discursivas puede ayudar a crear una conciencia mucho más crítica”

La sociedad chilena se acostumbró a comparar sus estándares de calidad con los países del primer mundo o con los que forman parte de la OCDE. Sin embargo, poco sabemos de los problemas en común que aquejan a la sociedad latinoamericana y caribeña; así como también del impacto mediático del discurso como un factor que influye en los ciudadanos de la Región.

Discourses from latin america and the caribbean” es el libro escrito y editado por Carolina Pérez Arredondo, académica del Departamento de Idiomas de la Universidad Bernardo O’Higgins, junto a Eleonora Espósito, investigadora de la Universidad de Navarra, y al investigador chileno José Manuel Ferreiro, texto en el que explican sus estudios relacionados con el discurso político, institucional y mediático en Latinoamérica, el cual ya se encuentra en las librerías de Inglaterra.

Al respecto, la docente de la UBO analizó el escenario actual de América Latina, explicando cada una de las realidades a las que se ven enfrentadas las naciones latinoamericanas, tanto en su aspecto político como social.

¿Cómo influye el discurso en la distinción entre países?

Depende de los sistemas políticos de cada país. Generalmente, se tiende a considerar a Latinoamérica como un ente homogéneo, pero en los artículos del libro apelamos a que no es así. Estamos de acuerdo en que hay similitudes, como el hecho de que todas las naciones de esta región pasaron por Gobiernos Militares; pero la manifestación y articulación en la vida diaria o en las esferas públicas y privadas varía de acuerdo a las historias particulares.

¿Cuál es el escenario latinoamericano que identificaron?

Encontramos que hay temas en los que nos tenemos que alejar de los paradigmas europeos, para adecuarnos a factores que no existen o existieron a gran escala en el viejo continente como la esclavitud, el colonialismo y la discriminación tan abierta. En América Latina se rechaza a las personas de tés oscura o con rasgos más indígenas, algo que fue tema en los países europeos en los 80’ y que cambió el paradigma de estudio a otros más desarrollados.

En ese sentido, ¿pudiste detectar algún cambio social en Chile?

En Chile estamos estancados con el debate de la migración, de aquellas personas que buscan un mejor futuro en un país considerado como el jaguar de Latinoamérica. Antes, la Cordillera de los Andes era una barrera natural que siempre impidió un poco el tema de movilidad, pero el crecimiento y estabilidad en aspectos económicos y sociales; junto con el deterioro político y financiero de otros países hizo que nuestro país fuera el destino predilecto.

¿Y el escenario en los países del Caribe?

¡Imagínense! Si nosotros estamos pegados con el tema de inmigración, ellos aún están en proceso de demanda de reparación por esclavitud, ya que consideraron una burla aquella indemnización que recibieron de los países colonizadores. Aparte de los temas de esclavitud, ellos también tienen sus propios problemas en las que se obvian las dinámicas políticas y económicas que forman el discurso que permite la normalización de paradigmas a ser reconocidos como algo más que una colonia.

Entonces, ¿el discurso puede solucionar los problemas en Latinoamérica y el Caribe?

No sé si pueda solucionar algo. Con los otros editores del libro tenemos la convicción que una conciencia mayor sobre este tipo de cosas, como reconocer falacias argumentativas o los recursos lingüísticos para unificar, diferenciar o influir en la población por parte de los oradores. Con eso, consideramos que estar consciente de esas estrategias puede ayudar a crear una conciencia mucho más crítica, despertar el pensamiento crítico que falta en este lado del mundo.