Ley REP: al rescate de nuestro ecosistema

Cada año en Chile, solo el 10% de las 900 mil toneladas de plástico, el 87% de las 550 mil toneladas de cartón y el 6% de las 132 mil toneladas de neumáticos, son reciclados. Cifras preocupantes, más aun cuando en el listado elaborado por la OCDE en 2013, en el que reconoce a las naciones más efectivas en materia de reciclaje, nuestro país ocupa el puesto número 32, de 34.

En definitiva, Chile genera más 17 millones de toneladas de residuos al año, de las cuales apenas un 10% se recicla. Ante este panorama, el Congreso promulgó en 2016, la Ley 20.920 de Responsabilidad Extendida del Productor, REP, que establece el marco de gestión de residuos de la Ley de Reciclaje. Esta, junto al proyecto de ley que busca prohibir el uso de bolsas plásticas en ciudades costeras, son las más grandes iniciativas en nuestro país, en materia ambiental.

El objetivo de la ley REP, es incrementar las tasas de recuperación y valorización de residuos, reduciendo significativamente la disposición final de basura en vertederos o rellenos sanitarios, favoreciendo a su vez, el ahorro de energía y el óptimo uso de nuestros recursos naturales.

Con esta ley, se obliga a los productores a hacerse cargo de la recuperación de los residuos que ponen el mercado. El director de la nueva carrera de Ingeniería Civil en Medio Ambiente y Sustentabilidad de la Universidad Bernardo O’Higgins, Eduardo Herrera, explica que “posiblemente va a tener un costo adicional para las empresas, porque implica tener un sistema de conexión y recolección con los clientes, para hacerse cargo de los residuos, y eso es algo nuevo, porque antes uno producía, vendía, y se despreocupaba, pero ahora no, por eso es una responsabilidad extendida del productor”.

En una primera etapa, la ley establece seis productos prioritarios: aceites lubricantes, aparatos electrónicos, pilas, baterías, neumáticas, y envases y embalajes, lo que no limita el reciclaje de otros efectos. “Un producto que no está en la lista, el vidrio, es uno de los grandes temas, solo el 22% se recicla, pero si tuviéramos una gestión de residuos sería muy interesante para las empresas que lo elaboran. Cuando lo obtengo desde la arena como utensilio básico del proceso, tengo que fundirla a 1400 °C de temperatura, en cambio cuando tengo el vidrio molido, que está reciclado, funciono solo a 800°C. Son 600°C de temperatura en los que no tengo que generar consumo energético para poder producirlo, es decir, tengo menor costo productivo”, señala Herrera.

En este nuevo sistema, la ley identifica diversos actores y roles y establece una serie de instrumentos. El papel de los famosos “recolectores” y Municipalidades, es fundamental en la recaudación de los productos, lo que a su vez, facilitaría la vida de quienes comúnmente no saben dónde dejar sus antiguos electrodomésticos, neumáticos, etc.

Bajo este modelo, crece la posibilidad de generar nuevos negocios en base a la recolección diferenciada de productos, pequeñas empresas que en asociación con municipalidades o “cartoneros” puedan actuar como intermediario entre consumidores y productores.

Siendo un avance en materia ecológica, ahorro energético, y quizás una fuente de nuevos empleos, es inevitable preguntarse “¿por qué normalmente el reciclaje no es parte de la cadena de producción?”¸ ante ello, Eduardo Herrera es categórico “porque la ley no lo exigía, es un tema de cultura, mientras no exista una ley, no lo hacemos. Un ejemplo es que, si no estuviera en la ley que tengo que usar cinturón de seguridad, no lo usaría, en el caso de los pasajeros, el 83% de los que van en el asiento trasero, no lo usa. Y por supuesto, porque no entendemos ni internalizamos los beneficios que entrega el reciclaje”.

De acuerdo al Informe del US Global Change Research Programe 2017 (Programa de Investigación de EEUU) acerca del Cambio Climático, el promedio del nivel del mar se ha elevado alrededor de 14 a 18 cm desde 1900, de los que la mitad, se ha producido desde 1993 a la fecha. Además indican que el período actual, es el más caliente de toda la historia de la civilización moderna, siendo los últimos tres años (2015-2017) los más calientes del planeta desde que se llevan registros. ¿Lo preocupante?, todos estos cambios son causados por actividades humanas.

En un país sin cultura ambiental, es indispensable que acciones como la promulgación de la ley REP se repliquen, por ello, la UBO implementó la carrera de Ingeniería Civil en Medio Ambiente y Sustentabilidad, la que según indica su director, “la palabra clave de la carrera es sustentabilidad, y en eso hay un aspecto que es ambiental, que es fuerte, y dentro de la malla existe una asignatura llamada “Gestión de residuos”, en la que trabajaremos todo lo que es el sistema de gestión para ello. Los alumnos saldrán cómo operarlos, implementarlos y cumplir con la normativa”.

Primeros y grandes pasos para la recuperación y cuidado de nuestro medio ambiente. La educación y toma de conciencia, son la base para que el futuro de nuestro planeta no se vea tan oscuro.