[Entrevista] Académico de la Universidad regresa de Murcia a compartir sus experiencias

El Coordinador de las Áreas de Histoembriología y Fisiopatología del Departamento de Ciencias Químicas y Biológicas de la Facultad de Salud de la Universidad Bernardo O’Higgins, Dr. Edgardo Rojas, fue uno de los beneficiados con las Becas Santander entregadas en 2016 y viajó a la Universidad de Murcia, donde hizo una pasantía postdoctoral en el laboratorio perteneciente a la Facultad de Medicina de la misma Universidad, en el que trabajó durante más de seis meses con el grupo de investigación de neurociencia clínica y experimental.

¿En qué consistió esta pasantía?

Fue una pasantía de investigación, en la que me incorporé al laboratorio de la Dra. María Trinidad Herrero. La Doctora trabaja en cognición, en Alzheimer y Parkinson, tanto con modelos animales como humanos. A mí me interesaba, por sobre todo, la parte de humanos, porque en mi tesis doctoral había trabajado con animales y quería ganar experiencia en otra área.

¿Cuáles fueron las principales investigaciones en las que participó?

Trabajamos con cuatro proyectos relacionados con la cognición en paralelo, en los que evaluábamos a grupos etarios distintos: de 15-16 años; 20-25 que eran estudiantes universitarios; y población adulta de entre 55 y 80 años.

El objetivo principal en la personas mayores de 18 años era evaluar el efecto de consumir extractos de plantas y frutas, estos estaban contenidos en una cápsula que contiene un concentrado de moléculas que tienen actividad biológica a nivel del sistema nervioso central, y se ha visto que en  ratas más viejas mejora la memoria, el aprendizaje, y la idea era ver si funcionaba en humanos.

Le dábamos una dosis alta de este extracto y evaluábamos el impacto de su consumo, y vimos mejoras en aprendizajes y planificación, tanto en gente mayor como en jóvenes, y eso fue sorprendente, porque con solo una dosis, evaluada a tres horas, vimos que producía un efecto en cognición.

A su vez evaluamos a personas que llevaban meses consumiéndolo a diario, ahí vimos el efecto crónico, que tuvo avances significativos respecto al comienzo: hubo mejoras en memoria, en la capacidad de aprendizaje y en planificación.

¿Qué harán con los resultados obtenidos?

Todo esto lo estamos traduciendo a tres papers, en los cuales estoy participando. Antes de venirme ya los había iniciado y ahora voy a continuar para su próxima publicación en revistas científicas internacionales, que están indexadas dentro del sistema de más alta exigencia, que actualmente es Wos.

Fuera de lo netamente académico, ¿cómo fue su experiencia en este viaje?

Las personas son muy amables, aprendí de la cultura española e hice muy buenos amigos en el laboratorio. Además, ellos trabajan muy bien, ya tenían todos los protocolos validados por el Comité de Ética y los diseños experimentales ya construidos, así que llegué a unirme a su trabajo.

¿Qué le diría a quienes están pensando en postular a una beca como ésta?

A quienes están pensando en postular, les digo: postulen… siempre hay que intentarlo y si se la ganan, aprovechen la oportunidad, no solo de aprender mucho, sino que también de conocer la cultura y los lugares cercanos a la ciudad donde vayan a estudiar.

¿Qué le dejó esta experiencia?

Creo que maduré más porque enfrenté situaciones inesperadas, y  eso contribuyó a mi desarrollo personal. En lo profesional, adquirí herramientas nuevas y aprendí a utilizar equipos muy sofisticados.